8M calladas no estamos más guapas

No, calladitas no estamos más guapas

El mundo se ha parado.

Ciudades vacías y casas llenas.

Silencio.

Distancia.

Palabras como confinamiento, cuarentena, aislamiento, pandemia o EPIs forman, hoy, parte de nuestro vocabulario diario. Si esto nos lo hubieran advertido a principios de año, cuando hacíamos balance y nos marcábamos propósitos,  nos habría retrotraído a alguna historia distópica vista o leída, pero jamás a una realidad que nos tocaría vivir. Dentro de esta historia, antes inimaginable, también se buscan culpables (porque ya sabemos que es más fácil buscar culpables que soluciones) y ha habido quien no ha tenido ningún reparo en señalar directamente a los eventos organizados con motivo del día de Internacional de las mujeres. Qué curioso, ¿verdad? Un domingo llego de actividades y encuentros sociales y el demonizado, el responsable de una propagación vírica, resulta ser el 8M.

Marzo llega a su fin y, debido a la situación excepcional que estamos viviendo, se han tenido que suspender todas las acciones y actividades programadas en favor de la igualdad de las mujeres, y nuestro post dedicado al «Todos los días son 8 de marzo» no se ha librado de este «pause» que le hemos dado a la vida. 

Este post se lo queríamos dedicar a la voz de las mujeres.

Esas voces, tantas veces, silenciadas que han dicho basta. No voy volver a callarme. No me vas a ignorar más.

No, calladita no estoy más guapa. Tengo voz y me vas a escuchar.

Pero este marzo, nuestras vidas han cambiado. Puede que de manera puntual, puede que para siempre. Y, como consecuencia, le hemos dado un giro a la idea original del post y hemos decidido compartir una serie de recursos inspiradores que dan voz a mujeres a diferentes contextos y épocas, para disfrutar en las horas que no miramos por la ventana soñando con salir a dar un paseo, abrazar a nuestra gente, y ver pasar el tiempo en una terracita al sol:

Hoy, que hablamos de Coronavirus y feminismo, no podíamos despedirnos sin hacer alusión a la RAE que ahora dice que el Covid es la Covid

Y a nosotras, que la Real Academia Española nos da mucha risa cuando habla de géneros y genéricos, nos vienen a la mente todas esas connotaciones negativas del lenguaje en lo referente al género femenino y que, está en nuestra mano desterrar, como por ejemplo:

  • Perro: vago / Perra: prostituta
  • Zorro: astuto / Zorra: prostituta
  • Fulano: un tipo cualquiera / Fulana: prostituta
  • Cortesano: hombre de la corte / Cortesana: prostituta
  • Sargento: (coloquialmente) persona autoritaria / Sargenta: (coloquialmente) Mujer corpulenta, hombruna, y de dura condición
  • Brujo: mago, hechicero / Bruja: mujer malvada, mujer con aspecto repulsivo

 

“La gente desconoce el tema del sexismo lingüístico y parte de muchos prejuicios. La mayoría piensan que utilizar un lenguaje igualitario es desdoblar constantemente (queridos y queridas; amigos y amigas…). Pero eso es solo una de las muchas tácticas que existen y precisamente no es una de las más recomendables. Pensar que el lenguaje igualitario es el desdoblamiento es como decir que una gota de agua es el océano” Susana Guerrero Salazar, Profesora de lengua de la Universidad de Málaga

Como siempre decimos, el lenguaje está en contaste evolución y somos nosotras y nosotros quienes le damos voz y tenemos el poder de cambiarlo con en este caso, en el que una petición popular (del pueblo, matizamos por si acaso ) consiguió cambiar la descripción acepción de la palabra fácil que decía literalmente: “Dicho especialmente de una mujer: Que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales” por «una persona» (no entraremos, en esta ocasión, a hablar del puritanismo que destila esta definición, pero «libre» nos parece más acertado, alejado de juicios morales).

Y para finalizar desterrando viejas y malas costumbres, queremos compartir contigo una versión de Amaral cargada de reivindicación, humor y feminismo de la mano de Cadigenia, formación creativa.