maria de maeztu

María de Maeztu, grandes mujeres de la historia

«Soy feminista, me avergonzaría de no serlo, porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar, como persona, en la obra total de la cultura humana. Y esto es lo que para mí significa, en primer término, el feminismo: es, por un lado, el derecho que la mujer tiene a la demanda de un trabajo cultural y, por otro, el deber en que la sociedad se halla de otorgárselo» María de Maeztu 

María de Maeztu fue pedagoga, maestra, conferenciante, feminista y una de las mujeres con mayor renombre y proyección de la época, además de una de las figuras más importantes de la educación en España.

María de Maeztu nació en Vitoria-Gasteiz en 1882 en el seno de una familia anglo navarra. Tras la muerte de su padre, la familia se trasladó a Bilbao donde la madre de los Maeztu fundó  una academia de señoritas y ella sola sacó a su familia adelante. El entorno familiar marcó, claramente, la ideología feminista de María de Maeztu así como la influencia para dedicarse al mundo de la educación, en un tiempo en que estaban relegadas al ámbito privado. «En aquella época el 74,1 % de las mujeres eran analfabetas y cuando una intentaba estudiar una carrera universitaria, le pasaba lo que a María, que en 1908, el Colegio de Abogados de Bilbao la impidió ejercer la abogacía, porque entonces era una de las prohibiciones que tenían las mujeres». En este contexto, María de Maeztu defendía, no solo la enseñanza libre de las mujeres, si no el acceso a la cultura:

«Fundad vosotras, mujeres de clase media, clubs, o si la palabra os asusta, reuniones, no ya de sufragio, no ya siquiera de cultura, sencillamente de distracción». María de Maeztu

Obtuvo el título de Maestra Superior y la Licenciatura de Filosofía y Letras. Fue cofundadora y presidenta del Lyceum Club Femenino de Madrid que, más tarde, sería confiscado por la Falange. Estudió en Inglaterra, Bélgica, Alemania, Suiza y Estados Unidos y fue congresista en Europa y América. Fue nombrada doctora honoris causa por numerosas universidades.

«La primera tarea a realizar es la de preparar a nuestras mujeres y claro está que confío como único y exclusivo medio en la educación, que le dará fuerza para descubrir nuevos mundos, no sospechados hasta ahora».

Con la llegada de la guerra todo cambió. Su hermano, Ramiro de Maeztu, fue detenido y fusilado. Ella abandonó el país y viajó a Argentina donde impartiría clases hasta el final de sus días. Volvería a su tierra, solo, con motivo de los fallecimientos de su madre y hermano.

María de Maeztu fue una revolucionaria. Una mujer con las ganas, las  ideas y las aptitudes de cambiar el mundo. Decían de ella, era una oradora excepcional, lúcida y rápida. Fue una de las personalidades más influyentes de la época que luchó por los derechos y libertades de las mujeres. En un tiempo en el que ellas estaban relegadas al hogar, ella abrió cerraduras, puertas y ventanas que permitieran el acceso a la cultura de las mujeres coetáneas y futuras. Creyó en una sociedad diferente: más justa e igualitaria, y nos dejó un legado maravilloso.

Cuánto hemos de agradecer y que poquito nos han contado…

«Es verdad el dicho antiguo de que la letra con sangre entra, pero no ha de ser con la del niño, sino con la del maestro». María de Maeztu